Es un reto intelectual averiguar cuál fue la primera palabra que verbalizó e intercambió un humano. Un gruñido, un sollozo…supongo que relacionados con el significado del No, por ser el No un concepto imprescindible para la supervivencia. –No toques el cocodrilo. -No te sientes sobre el fuego. El No estaba ligado al Ay. Tal vez no pudieron existir separados. Se exclamaba uno y se obtenía como respuesta el otro.
Incluida en la dieta de los leones, mi horda llevaba meses cebándolos. Los gritos del No y el Ay, los escuchábamos a diario. Iban entonados en las carreras de huida o al recibir el zarpazo y caer suelo. La noche fue insoportable, buscamos el calor de los primeros de rayos de sol. Tog, obsesionado ,estaba golpeando piedras para sacar alguna lasca. Le faltaba un dedo, se lo machacó entre dos piedras y días después se le cayó. Los demás, ocupados en el despioje, pasábamos del asunto de golpear piedras. Al escuchar el grito de Tog, nuestras cabezas giraron para ver como otro dedo le sangraba. Le dijimos ¬––noooo. La humanidad daba un salto que nos dejó inmóviles. ––Me cago en mi suerte y en todos los santos a caballo al trote. En la tizona del Cid y los ochenta principales. Mierda de piedra. Mierda de todo––dijo lanzando un pedrada que dio contra la cabeza de Mec que le sacó el Ay.
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